EL LIBRO
Como un mensaje perdido en la inmensidad del universo, este poemario propone una travesía hacia una Ítaca incierta. Su Ulises no navega únicamente por mares antiguos: atraviesa redes, pantallas, galaxias y territorios interiores. En el camino se enfrenta a monstruos contemporáneos, a la pérdida de la memoria, a la soledad, a la aceleración de los cambios y a un porvenir que se impone sin pedir permiso.
Sin embargo, entre el vértigo de lo nuevo y la amenaza de un mundo cada vez más extraño, persiste una señal profundamente humana: la nostalgia. Las mandarinas aparecen como una imagen íntima y luminosa, una forma de recordar aquello que todavía nos sostiene cuando todo parece alejarse. Porque, aun convertidos en cosmonautas de una realidad imprevisible, seguimos extrañando el pasado, la infancia, la tierra y los vínculos que nos devuelven a casa.
Con un lenguaje preciso, desestructurado y fuera de los cánones tradicionales, Beatriz Diebel construye una poesía que desconcierta, conmueve y deslumbra. Sus versos exploran los intersticios de una realidad que se bifurca, donde la muerte y la vida, lo cotidiano y lo intergaláctico, la materia y el misterio se encuentran.
LA AUTORA
Beatriz Diebel es actriz, directora, dramaturga y escritora cordobesa. Ha desarrollado una extensa trayectoria en el teatro argentino, participando como actriz en numerosas producciones y giras por América Latina, Estados Unidos y Europa.
Como directora y autora, estrenó y adaptó diversas obras, entre ellas Por piernas y boca, versión de La casa de Bernarda Alba, seleccionada para representar a Córdoba en el Festival Internacional de Teatro de 1998; Arde Troya, adaptación de Las troyanas de Eurípides, distinguida por la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Cór-doba; y Mujer electro, una dramaturgia construida conjun-tamente con voces poéticas femeninas. Ha escrito Gente que crece en los jardines, Magníficos y cornudos, Antígona salvaje y dirigido de su autoría, Fanáticos de la mami y Bajo la misma cáscara.
En teatro para las infancias, obtuvo un premio a la dramaturgia infantil por Amor de chocolate, editado por el Instituto Nacional de teatro. Representó a Córdoba en el Festival Internacional de Teatro para Niños 2004 con Lita y Lata andan a pata. En 2014 dirigió a la Comedia Infanto Juvenil de la provincia con otra de sus obras: Taca Taca Tun Tun.
Entre otras distinciones, recibió el Premio Trinidad Gue-vara por su actuación en Dos viejos pánicos, el Premio Pepino por Delincuentes comunes y la mención a la trayectoria teatral del Premio Provincial de Teatro junto a su grupo Los delincuentes de La Cochera.
Poesía de Beatriz Diebel